jueves, 5 de octubre de 2023

Bitácora de viajes

2014 Noviembre: décimo cuarto viaje de Marihuana   JAIME…… ¿HICE LA ELECCIÓN CORRECTA?


   Esta celebración de día de muertos (igual que cada año) Jaime ha ido a su pueblo para visitar a su familia.
   Tenemos una relación de pareja de casi 16 años, de los cuales llevamos 11 viviendo juntos bajo el mismo techo. La relación se ha construido con una mezcla de muchos elementos: química sexual, admiración, solidaridad, paciencia, complicidad, trabajo y sobre todo hablando. Haciendo y rehaciendo ACUERDOS.

   Aun así, confieso que disfruto mucho esos días de descanso sin él, en que la casa es únicamente mía. Por las noches puedo nadar sobre toda la cama. No más pollo o pescado asados, no hay verduras, frutas o colaciones calculadas. Para alimentarme, bastan solo unos minutos para comprar tortas, calentar sopas instantáneas o beber todo el día yogurt. Puedo ver películas o estar en el internet hasta que amanezca. Levantarme a la una de la tarde, incluso, fumar marihuana, de la misma forma en que lo hago ahora.


   Y no es que pudiera tener un problema con Jaime por hacerlo, él me ha propuesto que nos pongamos “pachecos” juntos.
   Una ocasión fumó con su grupo de amigos y amigas, en una fiesta del 14 de febrero. Yo no lo hice. Les enseñó a fumar mi sobrino de diecisiete años. Fueron ochenta minutos de chistes bobos y carcajadas entre todos ellos. Yo estaba deleitado por tanta simplicidad.
 
   No la fumo con él, porque no sé qué sorpresita vaya a regalarme el cerebro.
   ¿Cómo me descubrirían sus ojos? Digo, le he platicado todo sobre mí, pero verme a través de ese filtro… ¿Me vería friki? ¿Advertiría mi psique dicotomizada. Tricotomizada. Poliatomizada?

   ¿De qué manera lo vería a él? Cómo se me develaría ese hombre moreno, fuerte, proveniente de un rancho perdido en la Sierra Norte de Puebla, sobreviviente, autosuficiente desde los once años, cínico y voraz; a quien únicamente con parábolas y metáforas (¡nunca! de manera directa) puedo hacer que acepte una equivocación.

   Y qué tal si descubro que no me ama…………….…....… o que soy yo quien no lo ama a él.

   ¿Y si es un vividor? ………………………………….……… o quien vive de su trabajo soy yo.

   O si quiere robar mis bienes………………….……....…… o soy yo quien le está robando la vida.

   Y si enferma y se repite la historia de mamá……….…... o enfermo yo, y no tengo los huevos para morir dignamente.

   Y si cada uno ve en el otro una pantalla tridimensional y en blanco, sobre la que proyectamos desde nuestros ojos, una película escrita y producida por nuestros respectivos YO director.

 
   Cada pregunta y su contraparte es un navajazo en mi espíritu, me quema el dolor y la duda. Sin darme cuenta he caminado hasta la recamara y estoy parado frente a la imagen que representa a mi guía, raramente me dirijo a él llamándolo Dios, uso la palabra Señor.
   Rogando le pido entre lágrimas su orientación, que me diga si hice o no, la elección correcta con Jaime. No hay respuesta. Estoy desconsolado.

   Enojado por su indiferencia, solo atino a gritarle:

   —¡NO ME IMPORTA! —De cualquier manera, ya lo aposté todo.



                                       regresar a                                                                                                                                                                          ir a Índice de
                      Antología de Pitos y Leyendas                                                                                                                                                    Bitácora de Viajes