jueves, 5 de octubre de 2023

Bitácora de viajes

1985 Septiembre: segundo viaje de Marihuana                     DOS REBANADAS DE PAY……….


   Bueno, la verdad es que este "viaje" fue un accidente. Ha pasado un año desde que probé el peyote y mi trabajo psicoterapéutico disminuyó en SEXPOL.
   De los compañeros del FHAR ya solo visito a Nacho Álvarez.
   En la Dirección de Bibliotecas de la Secretaría de Educación Pública fui nombrado capacitador y salgo a muchas ciudades del país hasta tres veces al mes. Además estoy muy entusiasmado por mi relación con Luis.

   En esta ocasión venimos con Antonio Cué, en su coche, un grupo de cuatro o cinco personas. Llegamos a un evento cultural que realiza Hugo Patiño en un local, creo que cerca del Mercado de San Juan, por la estación del Metro Salto del Agua.
   Hay una exposición de pinturas de varios autores gays, el ambiente es animado y encuentro a muchos conocidos.
   Está por anochecer, la mayoría de la gente se ha ido y Hugo aprovecha para ofrecernos una rebanada del pay que ha cocinado por la mañana. Casi nadie acepta; tomo dos rebanadas y las devoro antes de despedirnos.
   Hugo nos encamina hasta la calle y entonces descubrimos que han abierto el auto de Cué. Justo se habían llevado el libro La Isla de Aldous Huxley que yo acababa de comprar unas horas antes, por recomendación de Antonio.
   Parece que no hay nada que hacer, pero Hugo dice:
   —No se preocupen, creo que sé quién lo tiene, espérenme tantito.
   Camina y entra a una de las muchas vecindades con fama de ser guaridas de pillos y malvivientes de la zona, después de unos minutos sale y me entrega el libro. Todos nos quedamos fríos.

   Desde el primer momento en que conocí a Hugo,
me ha sorprendido lo que hace y expresa, es un hombre totalmente fuera de lo ordinario, veo en Hugo el destilado purísimo del movimiento hippie, a un chamán, es un artista, es fuerte, pertenece a un pasado y un futuro muy lejanos.
   Siempre he presumido que la mía, fue la primera madre en marchar públicamente al lado de su hijo en la Primera Marcha del Orgullo Homosexual en 1979; sin embargo reconozco que también Luisa (mamá de Hugo) estuvo presente ahí. No marchaba, pues acompañaba al contingente arriba de un “vochito” blanco, llevando banderas, folletos y altavoces.




 
   Llego a mi casa en Alfonso XIII, pretendo iniciar la lectura del libro y, de repente, escucho pasos afuera en el patio… cerca de la puerta, también por las ventanas, ¡en el techo! Entro en pánico. Solo se me ocurre llamar por teléfono a Toño y le cuento lo que estoy oyendo. Suelta una carcajada y dice que seguro es por el pay……………...…………… de marihuana, por eso, ni él ni los otros aceptaron cuando Hugo lo ofreció, y yo, me había tragado dos rebanadas.







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