Un día, Arturo me mostró muy orgulloso la portada de una revista donde él aparecía. Estaba desnudo, sentado sobre el piso, abrazando a una chica también sin ropa y montada sobre y frente a él, por lo que solo mostraba la espalda, lo abrazaba y recargaba cándidamente la cabeza sobre su hombro. Con una mano y ambas piernas, Arturo trenzaba a la mujer por las caderas, como empujándola hacia su pelvis y con la otra mano levantaba el dedo pulgar hacia arriba en señal de victoria. Su rostro miraba al frente hacia los probables lectores; su gran boca con gruesos labios enmarcaba una amplia sonrisa que, complementada con sus pequeños y luminosos ojos, transmitía al público la imagen de un adorable y sensual pillo.
Junto a la foto aparecía el encabezado: ¿POR QUÉ LOS MEXICANOS SOMOS ASÍ?
Para los editores de esta revista que trataba temas sociales llenos de controversia, Arturo representaba perfectamente la estampa del mexicano pícaro. Para mí, un hombre espléndido en proporciones y actitud con el que conecté en los Baños Mina.
Vino de Yucatán para estudiar en la Escuela de Derecho. Por las noches trabajaba en un centro de apoyo y asesoría jurídica para automovilistas donde, me platicó en alguna de las varias ocasiones que pasamos juntos, debía hacer gala de paciencia con la mayoría de las personas que se comunicaban iracundos y demandantes con él para que resolviera al instante sus percances viales.
La ecuanimidad no es una de mis virtudes y frecuentemente termino gritando como una verdulera o en el mejor de los casos siendo sarcástico, de esa manera en que los maricones solemos serlo, al discutir sobre un tema.
Esta vez quisiera hacer un juego (obvio, totalmente controlado por ficticio) sobre una hipotética comunicación con unos aún MÁS hipotéticos lectores de mi blog.
En la primera parte, imagino que recibo en la portada o contraportada de mi blog, reseñas al mismo, escritas por críticos literarios o lectores influyentes:
La ecuanimidad no es una de mis virtudes y frecuentemente termino gritando como una verdulera o en el mejor de los casos siendo sarcástico, de esa manera en que los maricones solemos serlo, al discutir sobre un tema.
Esta vez quisiera hacer un juego (obvio, totalmente controlado por ficticio) sobre una hipotética comunicación con unos aún MÁS hipotéticos lectores de mi blog.
En la primera parte, imagino que recibo en la portada o contraportada de mi blog, reseñas al mismo, escritas por críticos literarios o lectores influyentes:
“He is an amoral being ... his structural perfection is only matched by his whore”
(Es un ser amoral… su perfección estructural solo es igualada por su putería)
***Dr. Ash de la nave Nostromo.
***Dr. Ash de la nave Nostromo.
“Ojalá y nadie lo lea, para que sus escritos regresen a las cavernosas profundidades de su cabeza, de donde nunca debieron haber salido...”
***Editor en Jefe de Editorial Betty Blue.
***Editor en Jefe de Editorial Betty Blue.
***La Monchiz
“Pretendiendo ser original, crea una capirotada estilística que hábilmente disfraza lugares comunes y plagios, lo que no demerita su honestidad vehemencial, demencial y ante todo tangencial... que no por retórica es menos lúdica. REDIME resulta sin duda una pieza infaltable en la web(a) oscura, quizás no instagrameable aunque esperanzadoramente monetizable."
***Charlott “La Nenísima” Ugarte. Trotamundos, Literata y Copro/ductora de este Blog.
Cuando hago cálculos sobre el lapso de tiempo que dices haber pasado con tus “novios”, no salen las cuentas, se habrían necesitado 125 años para que cuadren los números.
Cierto, si se aplican matemáticas monogámicas a la ecuación, esa sería la cuenta. Pero yo me enredaba simultáneamente con dos o tres chicos y organizaba mi agenda para recibirlos a lo largo de la semana, eso sin considerar las aventuras de parranda sabatina o en saunas.
¿Por qué dices que coges con heterosexuales? Si tienen sexo con hombres… ¡pues ya no son heterosexuales!
Prácticamente cierto. Teóricamente más complejo y un error de mi parte al suponer que todo el mundo ha oído hablar de la Escala de Kinsey dada a conocer en su libro Conducta sexual en el varón (1948).
Por lo que leo, tengo la impresión de que crees vivir en el maravilloso mundo de Mariconlandia.
Sí, lo acepto y debe ser por la textura jocosa que pretendo darle al proyecto. Sin embargo, la reciente muerte de un controvertido personaje LGBT+ “mexicane”, me hizo recordar el peligroso encono de homofobia que subyace a un milímetro bajo la epidermis de MUCHAS personas. Un análisis al primer millar de comentarios que acompañaban la noticia en YouTube, me dejó ver que el 74% de éstos reprobaban la forma de vida de la víctima o peor aún, celebraban el crimen. Dolorosamente estoy consciente de que no debemos dormirnos sobre los laureles de nuestra “libertad”.
***Charlott “La Nenísima” Ugarte. Trotamundos, Literata y Copro/ductora de este Blog.
“¡¡¡Pinche loca!!! Veremos que le apliquen la Ley Olimpia”.
***Colectivo LGBTTTMHJRSYXW@FPLA+
“¡Poooooooobre!… no tiene ni una media docena de lectores.
Luego, más adelante “optimizo” el diálogo ofreciendo ese conocido espacio en las páginas profesionales llamado FAQ(you), destinado para las que pienso serían, las preguntas frecuentes:
¿Por qué no eres constante en la publicación de tus textos?
Cuando inicié este blog ya había escrito, editado, recontraeditado y acumulado durante meses, medio centenar de narraciones y por eso pude publicar sin apuros una cada día, pero el tiempo me superó y ahora cada “cuentito” consume dudas y horas de mi tiempo.
¿Por qué no pones un correo para insultarte?
Lo hecho, hecho está; y ninguna opinión, crítica, aplauso, juicio o lo que sea que un tercero pudiera decir sobre lo que hice o no pude hacer con mi vida, cambiará el pasado. Incluso lo único que yo mismo puedo hacer con este material es aceptarlo, ponerlo en su justo lugar, perdonar, perdonarme, olvidar o regocijarme, agradecer… y (no sin cierto vértigo) seguir caminando.
¿Para sustentar lo que escribes, te apoyas en algún marco teórico?
El único Marco en el que no solo me apoyé, sino que me introduje totalmente, aparece en esta antología en el año 2013, lo conocí en el cine Nacional y tenía unas enormes tetillas abultadas como bombones de chocolate.
¿Es verdad lo que escribes? o es pura fantasía… porque parecen masturbaciones mentales.
Sé que tengo la manía de sobre adjetivar las descripciones físicas de mis galanes y las correrías que tuve con ellos. Es una licencia (tal vez falsificada) literaria que me he tomado, pero cada nombre o situación aquí narrada es real, aun a mi pesar, pues bastante de ello ha superado con mucho cualquiera de las fantasías que hube construido en la niñez y adolescencia, antes de mi nacimiento al mundo concreto.
¿Por qué pones monitos, al más puro estilo de una presentación “Godinez” de powerpoint?
Juro que estoy consciente de eso, sé que infantiliza mi trabajo o denota inseguridad sobre mi capacidad descriptiva, eso sin considerar la enorme cantidad de violaciones al derecho de autor sobre algunas ilustraciones… pero no puedo evitarlo.
¿Es REDIME en realidad una vulgar egoteca?
…………………………. Sí.
¿Dentro del contexto en el que se encuentra este mundo, no te da vergüenza lo que escribes?
…………………………. Poquita. A veces especulo y temo por el costo que debería pagar por ser tan obscenamente libre.
¿Por qué no eres constante en la publicación de tus textos?
Cuando inicié este blog ya había escrito, editado, recontraeditado y acumulado durante meses, medio centenar de narraciones y por eso pude publicar sin apuros una cada día, pero el tiempo me superó y ahora cada “cuentito” consume dudas y horas de mi tiempo.
¿Por qué no pones un correo para insultarte?
Lo hecho, hecho está; y ninguna opinión, crítica, aplauso, juicio o lo que sea que un tercero pudiera decir sobre lo que hice o no pude hacer con mi vida, cambiará el pasado. Incluso lo único que yo mismo puedo hacer con este material es aceptarlo, ponerlo en su justo lugar, perdonar, perdonarme, olvidar o regocijarme, agradecer… y (no sin cierto vértigo) seguir caminando.
¿Para sustentar lo que escribes, te apoyas en algún marco teórico?
El único Marco en el que no solo me apoyé, sino que me introduje totalmente, aparece en esta antología en el año 2013, lo conocí en el cine Nacional y tenía unas enormes tetillas abultadas como bombones de chocolate.
¿Es verdad lo que escribes? o es pura fantasía… porque parecen masturbaciones mentales.
Sé que tengo la manía de sobre adjetivar las descripciones físicas de mis galanes y las correrías que tuve con ellos. Es una licencia (tal vez falsificada) literaria que me he tomado, pero cada nombre o situación aquí narrada es real, aun a mi pesar, pues bastante de ello ha superado con mucho cualquiera de las fantasías que hube construido en la niñez y adolescencia, antes de mi nacimiento al mundo concreto.
¿Por qué pones monitos, al más puro estilo de una presentación “Godinez” de powerpoint?
Juro que estoy consciente de eso, sé que infantiliza mi trabajo o denota inseguridad sobre mi capacidad descriptiva, eso sin considerar la enorme cantidad de violaciones al derecho de autor sobre algunas ilustraciones… pero no puedo evitarlo.
¿Es REDIME en realidad una vulgar egoteca?
…………………………. Sí.
¿Dentro del contexto en el que se encuentra este mundo, no te da vergüenza lo que escribes?
…………………………. Poquita. A veces especulo y temo por el costo que debería pagar por ser tan obscenamente libre.
Cuando hago cálculos sobre el lapso de tiempo que dices haber pasado con tus “novios”, no salen las cuentas, se habrían necesitado 125 años para que cuadren los números.
Cierto, si se aplican matemáticas monogámicas a la ecuación, esa sería la cuenta. Pero yo me enredaba simultáneamente con dos o tres chicos y organizaba mi agenda para recibirlos a lo largo de la semana, eso sin considerar las aventuras de parranda sabatina o en saunas.
¿Por qué dices que coges con heterosexuales? Si tienen sexo con hombres… ¡pues ya no son heterosexuales!
Prácticamente cierto. Teóricamente más complejo y un error de mi parte al suponer que todo el mundo ha oído hablar de la Escala de Kinsey dada a conocer en su libro Conducta sexual en el varón (1948).
Habría sonado algo extravagante escribir: “Conocí en el parque a un mayate categoría 2 en la escala kinseyana con el que bla bla bla…”
No me parece ético que vayas por el mundo embaucando a los hombres con tus artimañas.
¿Quieres decir... qué tan malvados deben ser los maricones, que seducen y engañan a los hombres, que a su vez tienen fama proverbial de seducir y engañar a las "inocentes" mujeres? Dice el dicho: “Para bailar tango, se necesitan dos”. Nunca he logrado coger con un tipo al que NO le interesaba tener sexo conmigo, ya fuera porque era hetero o porque yo no le gustaba. Los varones estamos muy lejos de ser “caperucitas rojas” acechados por un lascivo lobo feroz; si acaso, este es un juego entre hombres con las reglas creadas por los mismos hombres.
Cuando salgo a la calle veo a puros feos… ¿son estos con los que coges?
Digamos que para mí hay hombres que me atraen o no me atraen sexualmente........ y siempre aparece algún chico que cumple con mis expectativas estéticas, principalmente en los lugares donde YA se sabe que es un punto de ligue entre hombres. Por no hablar de ese sexto sentido que poseemos los gays y cada vez con más frecuencia, bugas intuitivos a los que se les enciende la alerta o “maricómetro” (como le decía mi madre) al observar a una persona.
No me parece ético que vayas por el mundo embaucando a los hombres con tus artimañas.
¿Quieres decir... qué tan malvados deben ser los maricones, que seducen y engañan a los hombres, que a su vez tienen fama proverbial de seducir y engañar a las "inocentes" mujeres? Dice el dicho: “Para bailar tango, se necesitan dos”. Nunca he logrado coger con un tipo al que NO le interesaba tener sexo conmigo, ya fuera porque era hetero o porque yo no le gustaba. Los varones estamos muy lejos de ser “caperucitas rojas” acechados por un lascivo lobo feroz; si acaso, este es un juego entre hombres con las reglas creadas por los mismos hombres.
Cuando salgo a la calle veo a puros feos… ¿son estos con los que coges?
Digamos que para mí hay hombres que me atraen o no me atraen sexualmente........ y siempre aparece algún chico que cumple con mis expectativas estéticas, principalmente en los lugares donde YA se sabe que es un punto de ligue entre hombres. Por no hablar de ese sexto sentido que poseemos los gays y cada vez con más frecuencia, bugas intuitivos a los que se les enciende la alerta o “maricómetro” (como le decía mi madre) al observar a una persona.
A veces, al releer alguno de tus "cuentos" descubro que has cambiado letras y hasta frases completas, ¿qué te pasa?
Tienes razón, he dado dos, tres o más leídas a los textos y siempre encuentro palabras repetidas que pueden ser sustituidas por sinónimos, también reparo en el abuso de pronombres reflexivos y conjunciones, mismos que son corregidos. Así mismo suelo entrar en conflicto con adjetivos y conceptos que en la actualidad son "políticamente incorrectos" pero que se usaban sin consecuencias en el contexto temporal en que los narro.
Nunca imaginé que escribir fuera una tarea tan placentera y completa.
Por lo que leo, tengo la impresión de que crees vivir en el maravilloso mundo de Mariconlandia.
Sí, lo acepto y debe ser por la textura jocosa que pretendo darle al proyecto. Sin embargo, la reciente muerte de un controvertido personaje LGBT+ “mexicane”, me hizo recordar el peligroso encono de homofobia que subyace a un milímetro bajo la epidermis de MUCHAS personas. Un análisis al primer millar de comentarios que acompañaban la noticia en YouTube, me dejó ver que el 74% de éstos reprobaban la forma de vida de la víctima o peor aún, celebraban el crimen. Dolorosamente estoy consciente de que no debemos dormirnos sobre los laureles de nuestra “libertad”.
Ya hace un siglo, cuando nuestros libérrimos hermanos jotos de la alemana República de Weimar vivían “tan” felices como nosotros ahora, tuvieron un amargo despertar con la llegada del fascismo al poder.
Aunque no lo parezca… lo tengo presente.
¿Por qué no profundizas en el perfil psicológico de tus personajes?, apenas si los rozas superficialmente.
¿Por qué no profundizas en el perfil psicológico de tus personajes?, apenas si los rozas superficialmente.
Lo mismo me
comentó un buen amigo que leyó los primeros textos de mi antología y que pronto
abandonó por su "pobre calidad literaria en contenido y estructura", al
compararme con la obra, también de temática gay, de los escritores profesionales
que ávidamente lee. Jamás pretendería (ni podría) construir con este material
un libro. Son simples anécdotas personales… lo que me lleva a la imposibilidad
de crear imágenes precisas sobre los hombres (reales, no imaginarios) a los
que traté apenas unos momentos. Ni siquiera de aquellos con los que entablé
relaciones afectivas profundas me atrevería a aseverar lo que sentían y
pensaban. Después de vivir 24 años con Jaime mi pareja, me sigue sorprendiendo el
descubrir nuevas facetas y detalles de su persona e historia. Después de vivir
63 años conmigo mismo, no termino de saber QUIÉN SOY… por cierto, uno de los propósitos
de esta tarea personal.
¿Has revisado la posibilidad de ser adicto al sexo?
Al buscar la definición de lo que es una adicción, se encuentra por lo regular que: "Es una enfermedad neurológica que implica la repetición, búsqueda o consumo compulsivo de determinados hábitos o sustancias de las que el adicto no puede prescindir a riesgo de provocarle gran estrés o angustia, deteriorando y finalmente sacrificando todas las demás esferas de su entorno emocional, laboral, familiar, física o social".
Sin embargo puedo decir en defensa propia, que ni en los periodos de mayor promiscuidad (cuando al menos llevaba a mi cama a un hombre diferente por semana), fue mermada mi responsabilidad o creatividad en el trabajo, en mi salud, en el balance de mi cuenta bancaria, en el arreglo de mi casa o persona, ni en otras áreas de la vida.
La mayoría de mis vivencias trascendentales desde hace medio siglo en lo emocional, intelectual y espiritual están ligadas a, o fueron resultado de COGER… Mi alma, cerebro y verga no tienen jurisdicciones independientes, son una sola entidad.
Al buscar la definición de lo que es una adicción, se encuentra por lo regular que: "Es una enfermedad neurológica que implica la repetición, búsqueda o consumo compulsivo de determinados hábitos o sustancias de las que el adicto no puede prescindir a riesgo de provocarle gran estrés o angustia, deteriorando y finalmente sacrificando todas las demás esferas de su entorno emocional, laboral, familiar, física o social".
Sin embargo puedo decir en defensa propia, que ni en los periodos de mayor promiscuidad (cuando al menos llevaba a mi cama a un hombre diferente por semana), fue mermada mi responsabilidad o creatividad en el trabajo, en mi salud, en el balance de mi cuenta bancaria, en el arreglo de mi casa o persona, ni en otras áreas de la vida.
¿Quién te crees? ¿El heredero de la nueva generación de autores de la “Literatura Homosexual” ?
No. Solamente escribo mi experiencia personal desde el único ángulo de donde podría hacerlo, y suponiendo que así lo pretendiera, parece ser que el llano esquema narrativo de cogí con todos ya está agotado, pero por otro lado el observar la vida desde una pudibunda visión sociológica, no define lo que deseo expresar, porque la realidad es que mientras buscaba entender los mecanismos de la relación afectiva con mi madre y hermanos o de la historia de mi sangre… también cogía; mientras construía lazos con amigos o amantes… cogía; al tiempo que aprendía a sobrevivir trabajando y hacerlo satisfecho por mi desempeño… cogía; incluso en tanto buscaba a Dios, también cogía. Mi posición ideológica e interpretación del mundo día a día se fue moldeando antes, durante y al final de cada cogida. La mayoría de mis vivencias trascendentales desde hace medio siglo en lo emocional, intelectual y espiritual están ligadas a, o fueron resultado de COGER… Mi alma, cerebro y verga no tienen jurisdicciones independientes, son una sola entidad.
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