jueves, 5 de octubre de 2023

1985 Antonio



                                                                1985 Antonio
 
   Escucho los inconfundibles quejidos de los integrantes de SEXPOL, estamos haciendo una flexión que pretende liberar emociones (muchas de ellas dolorosas) incrustadas en la carne de nuestro cuerpo. Conozco a mis compañeros, pero hoy percibo un nuevo timbre de voz, lo rastreo y encuentro que nace de la boca de Toño Flores, ese joven al que apenas unas semanas atrás seduje cuando se presentó con su grupo de alumnos de 4° grado de primaria en la Biblioteca Infantil Prototipo que se montó en la 5ª Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil en el Auditorio Nacional.
   En cuanto entró, noté esos muslos fuertes forrados de mezclilla y su rostro noble. Después de que el grupo escuchó la participación de un cuentacuentos y realizó algún concurso con temas de ciencia, le convencí de vernos en otra ocasión para entregarle información “importante” que podría complementar su programa de lectura con los pequeños. Me dio su número telefónico, esperé unos días, lo llamé e invité a tomar café. Ese día, luego de hablar varios minutos acerca de unos folletos y cuadernillos que llevé con el tema de la lectura, orienté la conversación hacia lo personal…
   —¿Desde cuándo eres profesor?
   —¿Qué te gusta hacer después de trabajar?
   —Cuéntame de tu gente…
   Para la cuarta cita ya íbamos a Tepotzotlán para conocer a su familia y casa, pues en la cita anterior él “conoció” la mía. Fuimos novios unas semanas, y pese a que no había una razón aparente para serlo, Toño se portaba como un hombre atormentado. Por eso, cuando le hablé sobre el tipo de trabajo que hacía en SEXPOL, me pidió que hablara con Cué para permitirle integrarse al grupo.
 
           
   Observo a Toño enfrentar el sufrimiento y a sus propios demonios, no puedo evitar sentirme orgulloso de la espléndida presa que he cautivado para SEXPOL. Él ahora es un iniciado en “el largo camino de la mortificación”, frase que he tomado de los diálogos de la película Historia de O. Comienzo a fantasear que Toño Flores representa a Jacqueline, que loca de amor por O (yo) acepta ser llevada al Castillo de Roisse (SEXPOL) donde aprenderá como O, a extraer placer y conocimiento del dolor.

   “O” es apenas uno de docenas de alter egos que han dado forma a mi personalidad desde que era pequeño. Sé una gran cantidad de cosas sobre mí, mas hay muchos espacios oscuros en mi psique que he llenado con personajes a los que admiro y deseo emular. Son fuertes, bellos, inteligentes, valientes, guerreros, auténticos, resilientes y mayoritariamente, son mujeres.
   Muchas veces en respuesta a un problema dado, recordaba que X o Y protagonista lo había enfrentado de una determinada manera, me visualizaba siendo él/ella y encaraba el reto, casi siempre con resultados positivos.
   Intentaré recordarlos esta ocasión. Cada uno poseía atributos que ocuparán en su momento mi pensar y mi hacer. Sin llegar al significado psiquiátrico del término Alter ego = Trastorno de Identidad Disociativo, estos Yos funcionarán de la misma manera en que lo utilizan algunos actores al asumir un papel, o similar al desempeño de los avatares en el mundo virtual del siglo XXI:






(1966) Loana (Raquel Welch) Un Millón de Años Antes de Cristo: bella, fuerte y superviviente.



(1970) Barbarella (Jane Fonda) Barbarella: inocente, sexy y aventurera.



(1971) Gatúbela (Julie Newmar) Batman y Robin: ¡escultural!, y peligrosa.





(1972) Elena (Ninón Sevilla) Aventurera: sensual, seductora y cabrona.





(1972) Marilyn Monroe: la Diosa de Diosas.





(1973) Lola Lola (Marlene Dietrich) El Ángel Azul: seductora, gélida y fatal.



(1974) Magdalena (Yvonne Elliman) Jesucristo Súper Estrella: la amada de Jesús.



(1975) Leonardo Da Vinci: para mí, el más grande exponente del potencial del cerebro humano.





(1975) Flor (Meche Carreño) La Choca: el fruto más exquisito del trópico mexicano.



(1976) Emanuelle (Shulamith Lasri) Emanuelle negra 2: la sicótica más hermosa y salvaje que vi hasta entonces.




(1978) Bilitis (Patti D´Arbanville) Bilitis: bella, inocente, con el corazón puro.




(1978) Emmanuelle (Silvia Kristel) Emmanuelle I y II: sensualidad llevada a su máxima expresión.






(1978) Rarotonga,  Comic de Lágrimas y Risas: semi diosa salvaje y poderosa.





(1978) Antonietta (Sofía Loren) Un Día Especial: bella, valiente y en búsqueda de su destino.





(1978) Wilhelm Reich (La Revolución Sexual): genio, visionario, único.




(1979) O (Corine Cleri) Historia de O: emerge del dolor más bella, fuerte e insolente.






(1979/1992) Ellen Ripley (Sigourney Weaver) Alien I, II y III: fuerte, valiente, sobreviviente.




(1980) Antonio Cué… mi Alma Mater Pater.





(1981) Carl Sagan (Cosmos): el objetivo más alto al que me hubiera gustado llevar a mi cerebro.



(1981/2008) Indiana Jones (Harrison Ford) Indiana Jones I, II,  III y IV: sexy, aventurero, divertido, inteligente y culto.



(1982) Rachel (Sean Young) Blade Runner: evolución, usar el desarrollo científico para crear algo “Más humano que lo humano”.



(1982) Pris (Daryl Hannah) Blade Runner: ¡hermosa!, malvada y perfecta.



(1982) Deckard (Harrison Ford) Blade Runner: sexy, atormentado, rompe madres.





(1982) Roy (Rutger Hauer) Blade Runner: sexy, fuerte, líder, inteligente y sabio.




(1982) Aldoux Huxley (La Isla): visionario.




(1982) Judith (de la Biblia): guerrera cuya poderosa arma fue la seducción.







(1983) Irena (Natasha Kinski) La Marca de la Pantera: sensual y trágica, cada que ama sexualmente a un hombre, se transforma en pantera y debe devorarle el corazón para recobrar su forma humana.



(1983) Alexandra (Jennifer Beals) Flashdance: energía y belleza pura.



(1983) Miriam (Catherine Deneuve) El Ansia: bella, glamorosa e inmortal, sin embargo, está condenada a llevar a cuestas los cadáveres de sus amantes.   


(1984) Taarna (película animé) Hevy Metal: guerrera tarnakiana que se auto inmola para restablecer el equilibrio del universo.





(1984) Sarah (Linda Hamilton) Terminator: pasa de ser una mujer mediocre, a una guerrera implacable.






(1986) Vazquez (Janette Goldstein) Alien II: ¡rompe madres!





(1987) Ikram Antaki: científica, para mí, nuestra Sagan mexicana.








(1988) Grace Jones (soundtrack) Búsqueda Frenética: bella, andrógina y ruda.



(1988) Jessica Rabbit (animé)  Quién Engañó a Roger Rabbit: arquetipo de la voluptuosidad femenina.



(1991) Clarice (Jodie Foster) El Silencio de los Inocentes: inteligente, fuerte, perseverante.




(1991) Vivian (Julia Roberts) Mujer bonita: hermosa y mágica.


(1991) Louise (Susan Sarandon) y Thelma (Geena Davis) Thelma y Louise: ejemplo épico de lealtad, espíritu, valentía y amor radical por la vida.



(1992) Catherine (Sharon Stone) Bajos instintos: seductora, fatal, cabrona.


(1992) Gatúbela (Michelle Pfeiffer) Batman Returns: como ella misma se autodefinió… “me siento deliciosa”.



(1992) Julieta Fierro (Astrónoma): científica muy brillante y coherente.




(1993) Mimi (Emmanuelle Seigner) Luna Amarga: sensual, fatal, oscura.

(1994) Ada (Holly Hunter)
El piano: seductora y resiliente.




(1996) Barb Wire (Pamela Anderson) Barb Wire: sexual y explosiva.





(1997) Teniente O´Neill (Demy Moore) Hasta el Límite: bella, fuerte y cabrona.




(1997) Dra. Eleanor (Jodie Foster) Contacto: científica, atractiva, perseverante, afortunada.




(1997) Maya (Indira Varma) Kamasutra: probablemente la mujer más hermosa que yo haya visto.




(1997) Rose (Kate Winslet) Titanic: dueña de su destino.





(1998) Jenny (Téa Loeni) Impacto Profundo: inteligente, testigo del fin de la humanidad.




(2000) Mystique (Rebecca Romji) X Men: una mezcla perfecta de sensualidad y mimetismo.





(2001) Gracie/New Jersey (Sandra Bullock) Miss Simpatía: bella y divertida.



(2001) Satine (Nicole Kidman) Moulin Rouge: sensual, hermosa y trágica.





(2003) Mamba negra (Uma Thurman) Kill Bill I y II: letal, sobreviviente, vengadora.




(2003) O Ren Ishii (Lucy Liu) Kill Bill: mortal


(2004) Grace (Nicole Kidman) Dogville: perfecta dualidad... la bella y la bestia en un solo ser.





(2007) Dexter (Michael C. Hall) Dexter: una de mis más oscuras fantasías… asesinar asesinos.



(2009) Jennifer (Megan Fox) Tentación Diabólica: sexy y con poderes demoníacos.



(2014) Lucy (Scarlett Johansson) Lucy: poder usar el 100% del cerebro, wow!!!





(2014) Johan Sebastian Bach: aquel que escribió sobre un pentagrama, la biografía de Dios.



(2015) Dr. House (Hugh Laurie) Dr. House: brillante, sarcástico, misántropo.





(2017) Chloe (Lauren German) Lucifer: capaz de seducir al mismísimo Ángel de las Tinieblas.



(2018) Arya Stark (Maisie Williams) Juego de Tronos: guerrera.

 

   Sin mencionar que disfruto mucho fantasear con ser un rompemadres atormentado al estilo John Wik, el Justiciero, Jason Bourne, o el Cuervo entre otros.
 
   Por la enorme cantidad de alter egos femeninos, seguro debe haber en mi psicología algún componente trans que no logro identificar del todo. No deseo tener vagina o senos, y si algo me ha otorgado poder es mi verga. Aún así, la imagen de la mujer siempre ha estado presente en mi mente como un modelo a seguir. Tal vez sea la indeleble impronta que dejó mi madre desde la infancia como un ser bello, fuerte y valiente, un ser TOTAL, a diferencia de la imagen casi etérea y lejana de mi padre.
 
   Por lo pronto, dentro de SEXPOL ya no tendré tiempo para descubrirlo. Dejaré el grupo en 1986, seguiré teniendo contacto amistoso con Antonio Cué y otros compañeros.
   No seré la creación modelo del líder de SEXPOL o de Reich (con su ideal de una economía sexual ordenada), solo seré mi propia obra.

   Antonio Cué, estoy infinitamente agradecido contigo y con Dios por conocerte.  
   Me divierte mucho decirle a las personas cuando hablo de ti, que:

   —“Gracias a Antonio Cué, pasé de ser un maricón esquizoide y paranoico…
      a ser un maricón esquizoide y paranoico funcional”.